Los conejos pertenecen a la familia leporidae
(lepóridos), la cual engloba a más de 40 especies, siendo el conejo
europeo la única entre ellas que ha sido objeto de domesticación. Los
integrantes de esta familia se caracterizan principalmente en poseer
unas patas traseras más largas que las delanteras, facultándoles para
dar grandes saltos; cuentan con un cuerpo robusto, dos pares de
incisivos, una cola pequeña y ojos y orejas de grandes dimensiones,
además poseen un manto suave y denso.
El conejo es una especie que existió desde la antigüedad; son animales
muy prolíficos, las plagas de estos lagomorfos pueden causar grandes
destrozos a la agricultura, por esa razón, para poder controlar la
población, el hombre creó virus mortales para estos animales, tras su
inoculación a parte de su población, tuvo un efecto demoledor, ya que
los virus se expandieron por toda Europa y la población disminuyó
alarmantemente, incluso en muchas áreas locales se extinguieron por
completo. Las enfermedades ocasionadas por estos virus se denominan
mitomatoxis y enfermedad vírica hemorrágica, En la actualidad se lucha
para aminorar los efectos de estas epidemias que tanto perjudica a los
conejos, incluso existen vacunas para hacer frente a la enfermedad.