CAMALEÓN

Estos reptiles se caracterizan por su cuerpo comprimido y aplanado, sus pies zigodáctilos y la cresta o cuerno en las cabezas de algunas especies. Tienen patas con 5 dedos, 3 hacia afuera y 2 hacia adentro; sus dedos adyacentes están fusionados, por lo que cuentan con almohadillas oponibles y garras en cada dedo. Posee unos ojos que pueden moverse independientemente uno de otro, y como resultado, los camaleones tienen una visión de 360°. Las especies arbóreas tienen colas prensiles. Destaca la lengua extensible del animal, cubierta con una sustancia pegajosa.

Algunos camaleones presentan dimorfismo sexual y los machos son levemente más grandes y de colores más llamativos. De acuerdo con la especie, los camaleones pueden medir hasta 68.5 centímetros de longitud. El más pequeño mide unos 15 milímetros y se trata del camaleón Brookesia micra.


Su rango de distribución corresponde principalmente a África y Asia; viven mayoritariamente en la isla de Madagascar, España, Portugal, Sri Lanka, el sur de la India, el Medio Oriente y en algunas islas del oeste del océano Índico. Algunas especies viven ahora en Hawái, California y Florida en los Estados Unidos, ya que fueron introducidas.
Viven en ambientes forestales, es decir, en todo tipo de bosques tropicales y de montaña, selvas, sabanas y ocasionalmente estepas y desiertos.
Casi todos son diurnos y arborícolas, y como no se mueven muy rápido, necesitan de su lengua para atrapar a sus presas. Un aspecto importante: no son animales sociales, por lo que cuando dos de ellos establecen contacto visual, inmediatamente cambian de color. Al respecto, sus cambios de color están relacionados con las modificaciones de luz o temperatura, así como con el cortejo o la presencia de depredadores. Dichos cambios responden a la acción de unas hormonas que afectan a las células pigmentarias presentes en la piel. Asimismo, juegan un papel esencial en la comunicación. Por ejemplo, los machos dominantes presentan colores más brillantes y los subordinados casi siempre son marrones o grises. Las hembras, por su parte, cambian de color al aceptar o rechazar a un macho.